¿Medicación o terapia?

¿Medicación o terapia?

A pesar de ser un tema muy importante y que suele generar muchas dudas, al final, lo que más pesa es la opinión y deseos de la persona. El psicólogo o el psiquiatra darán su recomendación para cada caso en función de las guías y protocolos actuales de salud y de problemas psicológicos, pero la persona puede elegir una vía diferente, considerándose esta decisión una decisión informada una vez la persona ha podido recibir la información y ha recibido el conocimiento del profesional y las recomendaciones para su caso concreto, conociendo también las consecuencias de no seguir tales recomendaciones.

Pero, ¿Qué dicen estas recomendaciones? Lo cierto es que, si bien hay guías que son muy claras para muchos problemas, por ejemplo, para el trastorno bipolar, el obsesivo-compulsivo o para los síntomas psicóticos (en los que se recomienda casi siempre algún tipo de medicación), para otros casos, como el de la ansiedad, la cosa se vuelve más flexible. Hay personas que eligen como único tratamiento para un episodio ansioso tomar medicación, otras sin embargo deciden hacerlo sólo con terapia, y muchas otras una combinación de ambos. La información que puede aportar un psicólogo puede ser muy relevante en la toma de decisiones. Muchos de los trastornos más frecuentes pueden tratarse sin medicación, sobre todo en casos leves o moderados.

Debemos tener claro que las características específicas de cada caso influirán mucho a la hora de considerar que opción le conviene más a alguien.

El psicólogo y el psiquiatra deben considerar la edad y los hábitos de la persona, el historial del problema, la personalidad de base, si la persona ha tomado anteriormente medicación y que experiencia ha tenido con la misma, si tiene urgencia en resolver el problema concreto (por ejemplo, se juega un puesto de trabajo o una relación), si hay un peligro en permanecer en la situación actual, si tiene algún problema de salud relevante, si está embarazada, si hay otros factores que inciden (por ejemplo presenta más de un problema a la vez) o si hay consumo de alcohol o drogas, si desea realizar una terapia sin ayuda de medicación, el nivel adquisitivo y el tiempo disponible para trabajar los problemas que tiene, etc.

Con frecuencia la persona se pregunta si la terapia es menos efectiva que la medicación, lo cierto es que no, llegando ésta a ser incluso más efectiva o recomendada que la medicación en algunos casos. Aun así, para los casos más complicados lo ideal suele ser una combinación de terapia con medicación, pero no es una regla inquebrantable.

Los protocolos son bastante específicos, diferenciando las opciones terapéuticas para cada caso con mucho detalle, por ejemplo, los protocolos diferencian una depresión leve, de una moderada o una grave, también tienen en cuenta los síntomas principales, si es postparto, si hay síntomas de un tipo o de otro, si es un primer episodio, etc. Permitiendo afinar mucho más para cada caso un plan de tratamiento ajustado.

Añadir terapia a la medicación se considera un factor protector para futuras recaídas en la mayoría de casos, además la terapia psicológica no tiene efectos secundarios adversos y dota a la persona de estrategias y habilidades que se generalizan al resto de áreas vitales (no sólo aquellas en las que han tenido problemas) y permiten que la persona tenga recursos alternativos en caso de querer o tener que dejar la medicación en algún momento.

Ambas opciones son perfectamente válidas y correctas, mientras sean decididas de forma informada y la persona haya sido asesorada correctamente. En Mentalment disponemos de un equipo multidisciplinar (que incluye psicólogos y servicio de psiquiatría) precisamente para poder ofrecer soluciones a una amplia variedad de casos y poder adaptarnos mucho más a cada caso individual y a los deseos y necesidades específicos de cada persona que nos contacta. Con frecuencia, (a petición de la persona, por supuesto) el psicólogo y el psiquiatra pueden colaborar para conseguir un enfoque más eficaz e integral del problema en los casos en los que ésto pueda ser beneficioso.