¿Cuál es el tratamiento para la ansiedad?

¿Cuál es el tratamiento para la ansiedad?

A la hora de acudir a un psicólogo, uno de los motivos más frecuentes de consulta es la ansiedad. Pero, ¿qué es la ansiedad y cómo se trata?

La ansiedad tiene una función adaptativa para el organismo y en circunstancias normales puede ser, incluso, beneficiosa para obtener buenos resultados.  Por ejemplo, cuando tenemos que enfrentarnos a un examen, el periodo previo a la evaluación nos activamos de forma que nuestro cuerpo se prepara para la acción. De esa forma, sentimos que aumenta nuestra capacidad de atención y concentración, y ponemos en marcha los recursos que tenemos para hacer frente de manera óptima a la situación.

Sin embargo, cuando acudimos a un psicólogo para tratar la ansiedad, es porque genera malestar y ya no nos referimos a esa ansiedad funcional. En la mayoría de casos, buscamos una solución a la sensación de ahogo, a esas respuestas incómodas del organismo que aparecen de forma persistente y junto con los pensamientos y emociones que las acompañan, se hacen insoportables. Por ejemplo, palpitaciones, sudoración, hiperactividad, náuseas, dolores de barriga… 

¿Cómo se trata la ansiedad?

Aprender a gestionar la ansiedad no es una tarea fácil: requiere autoconocimiento y tiempo para poner en práctica las herramientas necesarias para controlarla. Sin embargo, en psicología, existen tratamientos basados en la evidencia que han demostrado ser eficaces en estos casos. 

El tratamiento de elección para la ansiedad es la exposición. La exposición consiste en un proceso terapéutico para reducir la ansiedad con el objetivo de eliminarla. En la exposición, nos enfrentamos a los estímulos y situaciones ansiógenas de forma directa o indirecta, dependiendo de cada caso y de las posibilidades que tengamos para exponernos a las causas que la generan. Es importante que sea un psicólogo o un profesional del ámbito de la salud mental, el encargado de poner en marcha el tratamiento de la ansiedad, ya que de lo contrario, ciertos tipos de exposición, como las que son muy breves y repetidas podrían empeorar el problema. Cabe esperar que a medida que se avanza en la exposición, puedan ir desapareciendo las sensaciones no deseadas y que mediante un tratamiento personalizado y adaptado a cada caso, se incremente el bienestar. 

Por ejemplo, cuando alguien sufre ansiedad por numerosos problemas de la vida cotidiana, el tratamiento se centraría en exponerse a ellos, en abordar esas preocupaciones de una manera terapéutica y sin contemplar la evitación como una posible respuesta. Una de las características importantes de la exposición es su carácter progresivo: podemos aplicar una exposición de manera brusca (implosión), sin priorizar primero los estímulos menos aversivos hasta exponernos a los más temidos. Sin embargo, en la mayoría de casos, se recomienda que el tratamiento de la ansiedad tenga un carácter gradual. 

Por ejemplo, en una fobia específica (pongamos por ejemplo, a los perros), el primer paso no será acariciar un perro, ya que ese objetivo es muy ambicioso y carece de practicidad. Así pues, deberíamos exponernos primero a factores relacionados con los perros que no nos generan tanto malestar y poco a poco ir incrementando la intensidad del estímulo hasta que no produzca distrés.

En Mentalment, se interviene en el tratamiento de la ansiedad de manera totalmente personalizada, tanto de forma presencial como on-line, estableciendo pautas específicas y propias de cada contexto o situación que genera el malestar, ya que los niveles de ansiedad varían entre unos estímulos y otros, y el tiempo y la intensidad del tratamiento lo marcará la persona que se expone al miedo y a las preocupaciones.